El cangrejo ermitaño y las expectativas profesionales

0

El cangrejo ermitaño es un crustáceo curioso. Su cuerpo, al contrario del de otros cangrejos, es blando, por lo que busca cochas de caracolas marinas para meterse en ellas y usarlas como “su casa”. El cangrejo entonces hace vida normal, creciendo poco a poco en su conchita. Llega un momento en el que la cocha comienza a quedársele pequeña, por lo que si encuentra otra cocha un poco más grande, se mudará de casa. Así lo irá haciendo hasta que llegue un momento en el que por su zona no encuentre cochas del tamaño adecuado, momento en el que cambia su comportamiento y comienza a atravesar grandes distancias (para su tamaño) en busca de una cocha adecuada. El interés es máximo, ya que le va la vida en ello.

Las personas y los puestos de trabajo actuamos igual. A medida que trabajamos cada día, vamos creciendo profesionalmente y llega un momento en el que nos encontramos que la cocha se nos ha quedado pequeña. En ese momento intentamos buscar el ascenso o la opción interna que nos permita seguir creciendo dentro de la misma compañía. Y si no la encontramos dentro, comenzaremos a mirar opciones fuera. No nos va la vida en ello, pero es el único camino posible si quieres seguir creciendo profesionalmente.

Eso mismo he hecho yo. Hace 6 meses cambié de trabajo, pasando de SM2 a Idiso. No es que me tratasen mal. No es que no me valorasen. Es que la concha se me quedó pequeña. Por eso el parón de publicación, que ahora retomo con ganas.

Hasta aquí, aparte de la bonita metáfora, creo que no he desvelado nada nuevo. Lo que a lo mejor despierta alguna neurona del lector es plantearse una de las máximas de la gestión de personas: todos somos iguales al 99%. Esto quiere decir, que esto que te aplica a ti, también le aplica a tu equipo. Tu equipo es como una tropa de cangrejitos que no paran de crecer. Tienes que preocuparte de conseguirles esas conchas acordes a su tamaño, o veras como se sienten aprisionados. Conseguirles conchas más grandes implica, no sólo más sueldo, sino nuevos retos, nuevas posiciones o simplemente nuevos proyectos. No puedes pretender que tu programador de hoy siga siendo un programador dentro de 20 años.

Ante esta realidad tienes dos opciones:

  • Conseguir esas cochas más grandes para tu equipo.
  • Prepararte para cuando te dejen.

Y la segunda opción no es como amenaza. Yo mismo he tenido en mi equipo a gente que se merecía una mejor posición y salario, pero que no podía dárselos. Yo era el primero que les invitaba a buscar cosas fuera, a redactarles la recomendación o lo que fuese. Lo único que pedía a cambio eran dos cosas:

  • Que me tuviesen avisados.
  • Que me ayudasen a formar a otros para que ocupasen su cocha cuando se fuesen.

Creo que cuando un miembro de tu equipo puede decirte sin miedo que está buscando algo fuera,has alcanzado un nuevo nivel como gestor de personas.

About author

Jose M. Huerta

Jose es Gestor de Proyectos y Gestor de Servicios en Mallorca. Es Ingeniero de Telecomunicaciones y obtuvo el Master of Advanced Studies durante su etapa como investigador. Pero no tardó en abandonar ese mundo y meterse de cabeza en el mundo de las Tecnologías de la Información. Está certificado como ITIL Expert y va en camino de certificarse como PMP. Tiene amplia experiencia en gestión de servicios, clásica e integrada con desarrollo, gestión de proyectos, usando metodologías clásicas y ágiles, gestión de programas y portfolios, gestión de grandes grupos de personas, localizadas y off-shore, sin dejar de perder de vista el lado técnico y freak del sector. Ha trabajado en varias empresas del sector con distintos roles en áreas tanto de gestión de servicios de soporte como de equipos de desarrollo. Actualmente trabaja en Idiso, empresa de servicios de distribución hotelera, como responsable del equipo de desarrollo web.

No comments

Te puede interesar...

EdG: 300

¡Espartanos! ¿Cuál es vuestra profesión? ¡¡¡AAAUUU!!!