JASP

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Otro perfil típico en TI, el JASP: Joven Aunque Sobradamente Preparado. El prototipo de JASP es el de un titulado universitario, típicamente ingeniero superior, con unos cinco años de experiencia y recién llegado a la gestión, que se cree que lo sabe todo. No necesita consejos y la voz de la experiencia no es más que el eco de cómo se hacían las cosas antes. Ahora los tiempos han cambiado, y él lidera la nueva generación que ha de dominar el mundo empresarial. Es el crack de cracks en la gestión y que todos se aparten porque es como un tren de mercancías que arrasará con lo que le pase por delante.

 Yo he sido un JASP

Como reza el título de esta sección, yo he sido JASP. Así que desde la distancia puedo reconocer las características de los JASP. Un JASP es un chico (o chica) joven de entre 25 y 35 años. Tiene formación universitaria de alto nivel, como una ingeniería superior, lo cual ya le hace pensar que es superior a la media. Además técnicamente es bueno, y no le suele costar adaptarse a nuevas tecnologías. Con este currículo y cualidades no tarda en conseguir un puesto de gestión (ya sea en proyectos, en servicios o una simple consultoría). Se cree el rey y que nadie es capaz de hacer las cosas mejor que él.

Pero hay que ser realistas, lleva poco tiempo en un cargo de gestión y por lo tanto no tiene ni idea. Pero él no lo sabe. Él está acostumbrado a leerse dos libros y llamarse a sí mismo, experto. Eso le ha servido en el pasado con temas técnicos. Pero la gestión es otra historia. La gestión se puede estudiar, pero gran parte se aprende a base de darse porrazos. Así que en ese momento es un como un libro en blanco, listo para escribir. Si en sus manos caen los libros de ITIL, se convertirá en un fanático ITILiano. Si en cambio se lee un libro de DevOps, lo tendrás convencido de la administración ágil. Y lo peor de todo es que se creerá experto.

El JASP no acepta consejos de sus compañeros, ya que suele considerarlos inferiores. “Me va a decir un FP cómo se gestiona un equipo”. Pues si ese FP lleva 10 años liderando un equipo, seguro que le puede enseñar un par de cosas. Pero él no lo ve. El JASP intentará cambiar la forma de trabajo de todo el mundo, con sus ideas y metodologías que ha leído en un par de libros. Y si dirección le ha dado poder para ello, se convertirá en una revolución. El JASP tiene ganas, es ambicioso y viene con las pilas cargadas.

¿Es bueno un JASP?

Yo creo que un JASP es bueno, si se le frena adecuadamente. Un JASP proporciona energía e ideas buenas. Viene con aires de cambio que en ocasiones puede ser muy buenos para la organización. Pero hay que ponerle un poquito de freno. No puede ir por ahí revolucionándolo todo, porque el desastre que puede liar puede ser elevado. Un JASP con poderes puede destrozarte el equipo y la experiencia acumulada.

Repito que en general tener uno o dos JASP en la organización es bueno. Están dispuestos a darlo todo por la organización. Además no suelen tener cargas familiares y tienen ganas de comerse el mundo, por lo que no les importa dedicar 60 horas semanales al trabajo. A lo mejor están 40 en la oficina, pero luego en casa están leyendo manuales, artículos de blogs y nunca paran de trabajar. Son apasionados en su trabajo.

¿Es bueno ser un JASP?

Si te reconoces como JASP lo mejor que puedes aprender es la lección de: “NO TIENES NI IDEA”. Humildad. Esa es la lección más importante y más dura de aprender. Tu energía y ganas te pueden llevar lejos, pero también pueden hacer que te pases de frenada. Mi consejo es que no pierdas ese empuje y esa pasión por lo que haces, pero con humildad y escuchando a los que llevan más años haciendo lo que haces.

¿Cómo actuar con un JASP?

Dado que un JASP en principio es algo positivo, no conviene matarlos. Pero hay que tener cuidado con su peligro, así que hay que controlarlos. Lo mejor, desde mi punto de vista, es mentorizarlos. Un JASP con un mentor que le ponga freno y sentido común es como un Ferrari.

En cualquier caso, si reconoces un JASP en tu organización, es decir si crees tener un crack que se desvive pero con poca experiencia, no hay que darle poder de cambio libre. Se corre un riesgo importante dando poder a un JASP. Si reconocer a un JASP, motívalo, pero siempre con la cuerda corta. Debería tener a alguien con más experiencia por encima que le pise un poco el freno. Así podrás sacarle todo ese jugo que está dispuesto a dar, sin correr los riesgos.

About author

Jose M. Huerta

Jose es Gestor de Proyectos y Gestor de Servicios en Mallorca. Es Ingeniero de Telecomunicaciones y obtuvo el Master of Advanced Studies durante su etapa como investigador. Pero no tardó en abandonar ese mundo y meterse de cabeza en el mundo de las Tecnologías de la Información. Está certificado como ITIL Expert y va en camino de certificarse como PMP. Tiene amplia experiencia en gestión de servicios, clásica e integrada con desarrollo, gestión de proyectos, usando metodologías clásicas y ágiles, gestión de programas y portfolios, gestión de grandes grupos de personas, localizadas y off-shore, sin dejar de perder de vista el lado técnico y freak del sector. Ha trabajado en varias empresas del sector con distintos roles en áreas tanto de gestión de servicios de soporte como de equipos de desarrollo. Actualmente trabaja en Idiso, empresa de servicios de distribución hotelera, como responsable del equipo de desarrollo web.

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